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Carta Humanitaria y normas mínimas para la respuesta humanitaria


4. Seguridad alimentaria

Las respuestas en materia de seguridad alimentaria se deben orientar a satisfacer las necesidades a corto plazo, aplicar el principio de “no causar daño”, reducir la necesidad de la población afectada de adoptar estrategias de afrontamiento que pueden ser perjudiciales y contribuir a restablecer la seguridad alimentaria a largo plazo.

Mediante una evaluación precisa se estudia la idoneidad y viabilidad de las posibles opciones de respuesta (véase la norma 1 sobre evaluación de la seguridad alimentaria y la nutrición). Las respuestas de seguridad alimentaria se agrupan en esta sección en normas de seguridad alimentaria general, distribuciones de alimentos, entregas de dinero en efectivo y de cupones, y respuestas en materia de medios de subsistencia.

Si se necesitan alimentos se examina la forma adecuada de asistencia alimentaria y se elige cuidadosamente la canasta de alimentos para las entregas en especie y de cupones. Las respuestas relativas a los medios de subsistencia abarcan la producción primaria, la generación de ingresos, el empleo y el acceso a bienes y servicios de mercado.

Las entregas de dinero en efectivo y de cupones pueden servir para diversos bienes y servicios en el ámbito de la seguridad alimentaria, así como en otros sectores. Comprender la capacidad del mercado y determinar la modalidad adecuada de distribución es fundamental para diseñar respuestas de seguridad alimentaria.

Las normas de seguridad alimentaria tienen en cuenta los recursos necesarios para atender a las necesidades de alimentos de la población en general y de grupos específicos de personas vulnerables que están expuestos a un mayor riesgo nutricional. Mientras no se satisfagan esas necesidades toda respuesta encaminada al tratamiento de la malnutrición tendrá un efecto limitado, ya que las personas que se recuperen regresarán a un entorno de ingesta insuficiente de alimentos y es probable que su estado nutricional vuelva a deteriorarse.

En los métodos de selección de beneficiarios, entrega y distribución se deberá reducir el riesgo de errores en los criterios de inclusión y de exclusión. Ello abarca el riesgo de que los combatientes se apropien indebidamente de los alimentos, el dinero u otro tipo de asistencia. Es importante que las respuestas de seguridad alimentaria no se desvíen de su propósito y no se utilicen para agravar conflictos.