Seleccione su idioma

Carta Humanitaria y normas mínimas para la respuesta humanitaria


Anexo 6

Necesidades nutricionales


Las cifras siguientes se pueden utilizar a efectos de planificación en la fase inicial de un desastre. Las necesidades nutricionales mínimas que aparecen en el cuadro más abajo deben servir para evaluar si las raciones generales destinadas a la población son adecuadas. Las necesidades se calculan a partir de una supuesta estructura demográfica de la población, de hipótesis sobre la temperatura ambiente y de los niveles de actividad de las personas, y también se tienen en cuenta las necesidades adicionales de las mujeres embarazadas y lactantes. Las necesidades no son un medio para estimar si es oportuno distribuir raciones complementarias o de tratamiento terapéutico, ni para evaluar las raciones destinadas a los grupos específicos, tales como las personas afectadas por la tuberculosis o el VIH.

Antes de hacer uso de la lista de requisitos que figura a continuación, hay que tener en cuenta dos aspectos importantes. En primer lugar, las necesidades medias por persona para los grupos demográficos incorporan las necesidades de todos los grupos de edad y de ambos sexos. Por consiguiente, no son específicas a ningún grupo de edad ni sexo y no deben entenderse como necesidades de ninguna persona individual. En segundo lugar, las necesidades nutricionales se basan en un perfil de población particular.

Referencia: La ingesta nutricional de referencia utilizada para los cálculos relativos a todas las necesidades de vitaminas y minerales procede de Vitamin and Mineral Requirements in Human Nutrition (necesidades de vitaminas y minerales en la nutrición humana), FAO/OMS, 2004, 2ª edición, con excepción del cobre, que no se incluye en esta publicación. Las necesidades de cobre provienen de Trace Elements in Human Nutrition and Health (oligoelementos en la nutrición humana y la salud), OMS, 1996.

El cuadro que figura a continuación da una indicación de la estructura global media de la población desglosada por edad. Sin embargo, es importante destacar que esta repartición depende de cada contexto y puede variar considerablemente. Por ejemplo, en algunas comunidades rurales, la migración de las generaciones de edad mediana ha dado lugar a un número desproporcionado de personas de edad que tienen niños a su cargo.

Las necesidades de energía de la población deben ajustarse con arreglo a los siguientes factores:

Si no es posible obtener este tipo de información a través de las evaluaciones, las cifras del cuadro anterior deben servir de referencia en materia de necesidades mínimas.