Seleccione su idioma

Carta Humanitaria y normas mínimas para la respuesta humanitaria


Anexo 4

Cómo medir la malnutrición aguda


En las situaciones de emergencia nutricional de gran envergadura, puede que sea necesario incluir en los programas de evaluación nutricional y de nutrición a los lactantes menores de 6 meses, las mujeres embarazadas y lactantes, los niños mayores, los adolescentes, los adultos y las personas de edad.
Las encuestas de grupos de edad aparte de los niños de 6 a 59 meses sólo deben llevarse a cabo bajo los siguientes supuestos:

Niños menores de 6 meses

Aunque prosiguen las investigaciones para este grupo de edad, la base de pruebas para la evaluación y gestión es aún limitada. En la mayoría de las normas se recomienda la misma definición basada en datos antropométricos para la malnutrición aguda del lactante que para los niños de 6 a 59 meses (salvo el perímetro braquial cuyo uso no se recomienda actualmente para los niños menores de 6 meses). Los criterios de admisión se centran en la talla actual del niño más bien que en una evaluación de su crecimiento. El cambio de la referencia NCHS (National Center for Health Statistics) relativa al crecimiento para adoptar los patrones de crecimiento infantil de la OMS (2006) da lugar a un aumento del número de casos de emaciación entre los lactantes menores de 6 meses. Es necesario estudiar y tener en cuenta las consecuencias de este cambio. Entre las cuestiones planteadas, cabe señalar que hay un mayor número de lactantes que se presenta para los programas de alimentación, o que los cuidadores se interrogan sobre la pertinencia de la lactancia materna exclusiva. Por consiguiente, es importante evaluar y considerar lo siguiente:

Niños de 6 a 59 meses

El cuadro que figura a continuación muestra los indicadores de uso general para los diferentes grados de malnutrición entre los niños de 6 a 59 meses. Los indicadores de peso para la talla deben calcularse según los patrones de crecimiento infantil de la OMS (2006). El puntaje Z de peso para la talla (conforme a las normas de la OMS) es el indicador preferido para señalar los resultados de los estudios antropométricos. El perímetro braquial (PB) es un criterio independiente de la malnutrición aguda y es uno de los mejores predictores de mortalidad, La prevalencia de un PB bajo también se utiliza en las encuestas para predecir el número de casos que se deben atender en los programas de alimentación suplementaria y de cuidados terapéuticos. Los valores límite que se suelen usar son <11,5 cm para la malnutrición aguda grave y de 11,5 a<12,5 cm para la malnutrición aguda moderada. También suele utilizarse este indicador, con límites superiores, en el proceso de detección en dos etapas. En las encuestas antropométricas este indicador no debe emplearse solo, pero puede ser el único criterio de admisión para los programas de alimentación.

 

 

Niños de 5 a 19 años

Se recomienda emplear los patrones de crecimiento infantil de la OMS (2007) para determinar el estado nutricional de los niños de 5 a 19 años. Esas curvas de datos de referencia para el crecimiento se han reconstruido a partir de los datos de referencia NCHS/OMS de 1977 y se ajustan rigurosamente a los patrones de crecimiento infantil de la OMS para los niños de 6 a 59 meses y a los valores límite recomendados para los adultos. Puede preverse la utilización del perímetro braquial en los niños mayores y los adolescentes, sobre todo en el contexto de la infección por el VIH. Puesto que se trata de un ámbito técnico en pleno desarrollo, es importante referirse a las directrices y las actualizaciones técnicas más recientes.

Adultos (de 20 a 59.9 años)

No hay una definición consensuada de la malnutrición aguda en el adulto, pero según los datos de que se dispone, el valor límite para la malnutrición aguda grave podría ser inferior a un índice de masa corporal (IMC) de 16, e inferior a 18,5 para la malnutrición aguda leve o moderada. Las encuestas de malnutrición en adultos deben tener por objetivo recopilar datos sobre el peso, la talla, la talla en posición sentada y las medidas del perímetro braquial. Estos datos pueden utilizarse para calcular el IMC, ajustando éste con respecto al índice de Cormic (la proporción de talla sentado a talla de pie) para hacer comparaciones entre poblaciones. Este ajuste puede cambiar sustancialmente la prevalencia aparente de la desnutrición en los adultos y tener importantes ramificaciones para los programas. Siempre es necesario medir el perímetro braquial. Si se necesitan resultados inmediatos o si faltan los recursos, las encuestas pueden basarse únicamente en las mediciones del perímetro braquial.

Dado que la interpretación de los resultados antropométricos es complicada por la falta de datos validados sobre los resultados funcionales y de puntos de referencia para determinar el significado de los resultados, esos resultados deben interpretarse junto con información contextual detallada. En Referencias y lecturas complementarias se incluyen orientaciones sobre la evaluación.

Cuando se realizan pruebas individuales para la admisión a los programas de cuidados nutricionales o la salida de esos programas, los criterios deben comprender una combinación de índices antropométricos, indicaciones clínicas (en particular, debilidad, pérdida de peso reciente) y factores sociales (acceso a los alimentos, presencia de cuidadores, alojamiento, etc.). Cabe observar que el edema en los adultos puede provenir de diversas causas distintas de la malnutrición, y los médicos deberán evaluar los edemas detectados en adultos para descartar otras causas posibles. Cada organización debe elegir el indicador que determine las condiciones de acceso a los cuidados, teniendo en cuenta los defectos conocidos del IMC y la falta de información sobre el perímetro braquial, así como las consecuencias de su utilización para el programa. Puesto que se trata de un ámbito técnico en pleno desarrollo, es importante referirse a las directrices y actualizaciones técnicas más recientes.

El perímetro braquial puede utilizarse como herramienta de detección en mujeres embarazadas, por ejemplo como criterio de entrada en un programa de alimentación. Dadas sus necesidades adicionales en términos de nutrición, las mujeres embarazadas pueden correr mayores riesgos que otros grupos de población. El perímetro braquial no varía significativamente durante el embarazo. Se ha demostrado que un perímetro braquial <20,7 cm (riesgo grave) y <23 cm (riesgo moderado) conlleva un riesgo de retraso de crecimiento del feto. Los valores límite varían de un país a otro de 21 a 23 cm. Se estima que un perímetro braquial inferior a 21 cm es el valor por debajo del cual las mujeres están expuestas a un riesgo en situaciones de emergencia.


Personas de edad

No existe actualmente ninguna definición consensuada de la malnutrición en las personas de edad. Sin embargo, es posible que este grupo esté expuesto al riesgo de malnutrición en situaciones de emergencia. La OMS indica que los umbrales del IMC para adultos pueden ser apropiados para las personas de 60 a 69 años y más años. Sin embargo, la exactitud de las mediciones puede plantear problemas a causa de la curvatura de la columna vertebral (encorvamiento) y la compresión de las vértebras. Puede utilizarse la brazada o la media brazada en lugar de la talla, pero hay que tener presente que el multiplicador para calcular la talla varía según la población. Una evaluación visual es necesaria. El perímetro braquial puede constituir una herramienta útil para medir la malnutrición en las personas de edad, pero aún no se han concluido las investigaciones destinadas a definir los valores límite apropiados.


Personas con discapacidad

Actualmente no existen directrices para la medición de personas con discapacidad física, por lo que muchas veces quedan excluidas de los estudios antropométricos. Una evaluación visual es necesaria. Las mediciones del perímetro braquial pueden ser engañosas en los casos en que el músculo de la parte superior del brazo se haya desarrollado para facilitar la movilidad. Existen otros métodos distintos de las mediciones estándar de la estatura, que incluyen la longitud y la brazada o la media brazada, o la longitud de la parte inferior de la pierna. Será necesario consultar los últimos resultados de las investigaciones para determinar la forma más adecuada de realizar mediciones en las personas discapacitadas para las que las mediciones estándar de peso, talla y perímetro braquial no convengan.