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Carta Humanitaria y normas mínimas para la respuesta humanitaria


Norma 1 sobre artículos no alimentarios: enseres domésticos de uso personal y general y artículos para la instalación de viviendas

La población afectada dispone de una cantidad suficiente de enseres domésticos de uso personal y general y artículos para la instalación de viviendas con objeto de garantizar la salud, la dignidad, la seguridad y el bienestar de todos.

Acciones clave (deben leerse conjuntamente con las notas de orientación)

Indicadores clave (deben leerse conjuntamente con las notas de orientación)

Notas de orientación

  1. Evaluación de las necesidades: es necesario evaluar de manera separada las necesidades en materia de artículos personale, como prendas de vestir y artículos de higiene, enseres domésticos, como los que se necesitan para almacenar y preparar los alimentos, y de artículos que permiten instalar viviendas, como láminas de plástico, cuerdas, herramientas o materiales de construcción básicos. Es indispensable distinguir entre las necesidades individuales y las necesidades comunitarias, sobre todo en lo que atañe a la cocción de los alimentos y al combustible. Se deben determinar los productos que pueden obtenerse localmente y cuyo uso es conocido. Toda asistencia no alimentaria debe incluir cajas, bolsas o recipientes te tipo similar para almacenar y transportar los bienes personales y domésticos de las personas desplazadas o en tránsito. El suministro de esos artículos debe formar parte de un plan de respuesta global en casos de desastre (véanse las normas esenciales 1, normas esenciales 2, normas esenciales 3 y la norma 1 sobre alojamiento y asentamientos).
     
  2. Instalaciones comunitarias: se deben proporcionar artículos no alimentarios que son útiles para la higiene personal, la salud, la preparación y la cocción de los alimentos, etc., según las necesidades, para las escuelas y otras instalaciones comunitarias. Es necesario facilitar el acceso al material recreativo y didáctico necesario. Asimismo, es indispensable establecer vínculos entre los sectores de la salud y de la educación para que los mensajes relativos a la salud pública y la higiene contribuyan al uso apropiado de los artículos no alimentarios (véanse la norma 1 y norma 2 sobre promoción de la higiene y las Normas mínimas de la INEE para la educación: preparación, respuesta, recuperación).
     
  3. Fuente de suministro de artículos no alimentarios: los desastres afectan a la economía local y las cadenas de suministro, lo que supone a menudo tener que buscar fuentes externas para conseguir artículos no alimentarios, y distribuirlos directamente a las personas, los hogares y las comunidades. Un rápido análisis del mercado, como parte de la evaluación inicial de las necesidades, permite indicar si los artículos no alimentarios habituales pueden obtenerse localmente o en las zonas vecinas no asoladas por el desastre. Cuando la economía local sigue funcionando o puede ser apoyada mediante una ayuda específica a la gestión de las fuentes de abastecimiento o cadena de suministro, la entrega de dinero en efectivo y/o de cupones puede permitir a la población afectada satisfacer sus propias necesidades en materia de artículos de socorro (véase la norma 1 sobre seguridad alimentaria - entregas de dinero en efectivo y de cupones). Habrá que planificar esta asistencia para que las personas vulnerables no se vean perjudicadas y que se pueda satisfacer sus necesidades.
     
  4. Paquetes de suministros de asistencia: los artículos no alimentarios suelen estar embalados y previamente almacenados en los depósitos, sobre la base de especificaciones y de un contenido estándar. Es necesario examinar la cantidad y los detalles de los artículos no alimentarios contenidos en los paquetes destinados a las familias, haciendo referencia al número medio de personas que componen un hogar, la edad, el sexo y la presencia de personas con necesidades específicas, velando al mismo tiempo por que los artículos sean culturalmente aceptables.
     
  5. Distribución: es primordial establecer métodos de distribución eficaces y equitativos en consulta con la población afectada. Se debe informar a la población de todas las distribuciones, así como de los procesos de inscripción y evaluación necesarios para participar en dichas distribuciones. Esto puede organizarse mediante una inscripción formal o la entrega de fichas. Prestar atención a las personas o las familias vulnerables para que no sean omitidas de las listas de distribución y puedan acceder a la información y a la distribución propiamente dicha. Se debe establecer un procedimiento de quejas para tratar todos los problemas que puedan plantearse durante la inscripción o la distribución. Se consultará con las autoridades locales competentes para saber cuáles son los lugares de distribución más indicados, a fin de garantizar la seguridad del acceso y una recepción satisfactoria de los artículos no alimentarios, así como para que los beneficiarios regresen a sus hogares sin correr peligro. Es indispensable considerar las distancias que hay que caminar, la configuración del terreno, los aspectos prácticos y las repercusiones financieras del transporte de artículos más voluminosos como los materiales de construcción. Es indispensable hacer el seguimiento de las distribuciones de los artículos suministrados y del uso que se hace de ellos a fin de verificar que el proceso de distribución y los propios artículos son adecuados y apropiados (véase la norma 5 sobre seguridad alimentaria – distribuciones de alimentos).
     
  6. Promoción, instrucciones y consejos técnicos: la población afectada por el desastre debe estar familiarizada con los enseres de uso personal y doméstico y los puede utilizar sin necesidad de mayores instrucciones. Sin embargo, se facilitarán consejos técnicos e instrucciones, según sea necesario, cuando se suministran artículos para la instalación de viviendas, tales como materiales de construcción, herramientas y accesorios (véase la norma 5 sobre artículos no alimentarios). En los embalajes se puede ilustrar con simples diagramas la forma más segura de utilizar los artículos para reparar o construir alojamientos adecuados y seguros. Las personas afectadas por el desastre y especialistas locales en la construcción deben participar in situ en las actividades de sensibilización (por ejemplo, la reparación o la instalación de alojamientos modelo) para comprender mejor las técnicas de construcción que han de emplearse. Se debe señalar a las personas implicadas en las actividades de construcción cualquier falla en el diseño y la construcción de alojamientos y asentamientos antes del desastre que hayan podido contribuir al daño o la destrucción de las viviendas, y se darán también ejemplos de buenas prácticas que permiten una mejor resistencia al desastre.
     
  7. Reabastecimiento: en la planificación de las distribuciones de socorro es importante prever la tasa de consumo, la duración de utilización y la capacidad de la población afectada para reabastecerse.