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Carta Humanitaria y normas mínimas para la respuesta humanitaria


Norma 1 sobre seguridad alimentaria – medios de subsistencia: producción primaria

Se protegen y se refuerzan los mecanismos de producción primaria.

Acciones clave (deben leerse juntamente con las notas de orientación)

Indicadores clave (deben leerse juntamente con las notas de orientación)

Notas de orientación

  1. Viabilidad de la producción primaria: para ser viables, las estrategias de producción de alimentos deben tener posibilidades razonables de elaborarse de manera adecuada y ser fructíferas (véanse las Directrices y normas de emergencia para el sector ganadero (LEGS) en Referencias y lecturas complementarias). En ello pueden influir los factores siguientes:

Es posible que el nivel de producción previo al desastre no haya sido bueno y tratar de volver a él puede contradecir el principio de “no causar daños” (véase el principio de protección 1).
 

  1. Desarrollo tecnológico: entre las “nuevas” tecnologías se pueden figurar mejores variedades de cultivos, especies de ganado o poblaciones de peces, nuevos aperos, fertilizantes o prácticas de gestión innovadoras. En la medida de lo posible, las actividades de producción de alimentos deben basarse en los modelos existentes o fortalecerlos o vincularse a los planes nacionales de desarrollo. Las nuevas tecnologías sólo se incorporarán tras un desastre si ya se han puesto a prueba en la zona, y si se ha comprobado que son aceptables para los beneficiarios y se adaptan a sus necesidades. Una vez incorporadas, esas tecnologías deben ir acompañadas de las correspondientes consultas con los miembros de la comunidad, el suministro de información, capacitación y otras medidas pertinentes de apoyo. Siempre que sea posible, esas actividades se coordinarán con el personal de extensión agraria privado y público y los proveedores de insumos para asegurar el apoyo continuo y la accesibilidad a la tecnología en el futuro y, esencialmente, la viabilidad comercial.
     
  2. Mejora de las opciones: entre las respuestas que más opciones ofrecen a los productores cabe mencionar el dinero en efectivo o el crédito, en lugar de insumos de producción (o como complemento de éstos) y ferias de semillas y ganado en las que se utilizan cupones que proporcionan a los productores agropecuarios la oportunidad de seleccionar las especies y variedades de semillas o ganado de su elección. En el apoyo a la producción deben evaluarse las posibles consecuencias para la nutrición, incluido el acceso a alimentos ricos en nutrientes, a través de la producción propia o del dinero en efectivo generado por esa producción. Para los ganaderos, la provisión de forraje para sus animales durante las sequías puede conllevar un beneficio más directo para la nutrición de las personas que la distribución de alimentos. La viabilidad de las entregas de dinero en efectivo a los hogares para que tengan acceso a insumos de producción debe basarse en la disponibilidad de bienes a nivel local, el acceso a los mercados y la disponibilidad de un mecanismo de transferencia seguro y asequible.
     
  3. Puntualidad y aceptabilidad: los insumos de producción incluyen, por ejemplo, semillas, aperos, fertilizantes, ganado, equipos de pesca, implementos de caza, préstamos y mecanismos de crédito, información sobre los mercados y servicios de transporte. En vez de insumos en especie está la alternatiuva de proporcionar dinero en efectivo o cupones para que las personas puedan comprar los insumos que deseen. La provisión de insumos agrícolas y servicios veterinarios se debe programar, de tal manera que coincida con las temporadas agrícolas y de cría de animales correspondientes. Por ejemplo, el suministro de semillas y aperos debe efectuarse antes de la temporada de siembra y la reducción de cabezas de ganado durante las sequías debe llevarse a cabo antes de que se produzca una mortalidad excesiva, mientras que la reposición de ganado debería comenzar cuando su recuperación esté asegurada, por ejemplo después de las siguientes lluvias.
     
  4. Semillas: se debe dar prioridad a las semillas de los cultivos y variedades que ya se están empleando a nivel local, de modo que los agricultores puedan utilizar su propio criterio para determinar la calidad. Los cultivos propuestos deben ser los que tengan mayor prioridad para la temporada siguiente. Las variedades específicas deben ser aprobadas por los agricultores y los expertos locales. Como mínimo, las semillas deben adaptarse a la agroecología y a la condición propia de gestión de los agricultores, ser resistentes a las enfermedades y elegirse conforme a las hipótesis sobre futuros cambios climáticos, tales como inundaciones o sequías y el aumento del nivel del mar. Las semillas que no provengan de la región deben someterse a pruebas de calidad y hay que verificar que sean apropiadas para las condiciones locales. En toda respuesta relacionada con semillas, los agricultores deben tener acceso a una serie de cultivos y variedades de modo que ellos mismos puedan adoptar estrategias sobre lo más conveniente para su propio sistema de cultivo. Las semillas híbridas pueden ser adecuadas si los agricultores están familiarizados con ellas y poseen experiencia en su cultivo, y la única forma de determinarlo es consultar a la población. Cuando se distribuyan semillas de forma gratuita y los agricultores cultiven maíz, es posible que prefieran semillas híbridas a variedades locales porque a la hora de adquirirlas resultan más costosas. Antes de distribuir semillas híbridas es necesario cumplir las políticas que tiene el gobierno en la materia. No deben distribuirse semillas modificadas genéticamente salvo que hayan sido aprobadas por las autoridades locales. En esos casos, los agricultores deben saber que están recibiendo semillas modificadas genéticamente.
     
  5. Repercusiones en los medios de subsistencia rurales: la producción primaria de alimentos puede no ser viable si hay escasez de recursos naturales vitales (y quizá tampoco sea viable a largo plazo si los recursos estaban disminuyendo antes del desastre) o si ciertos grupos de población no tienen acceso a ellos (por ejemplo, las personas sin tierras). Promover el tipo de producción que exige un acceso mayor (o distinto) a los recursos naturales disponibles en la zona puede agravar las tensiones en la población local, y a su vez restringir el acceso al agua y otros elementos esenciales. Se debe prestar especial atención a fin de que el suministro de recursos, sea en especie o en efectivo, no cree conflictos o aumente los riesgos de seguridad para los beneficiarios (véanse la norma 2 sobre seguridad alimentaria – medios de subsistencia y la norma 1 sobre seguridad alimentaria – entregas de dinero en efectivo y de cupones). Además, el suministro gratuito de insumos puede alterar los mecanismos tradicionales de apoyo social y redistribución, dejando al sector privado fuera del negocio y poniendo en peligro el acceso futuro a insumos.
     
  6. Compra de insumos a nivel local: los insumos y servicios para la producción de alimentos, como los servicios veterinarios y las semillas, deben obtenerse siempre que sea posible a través de los sistemas de suministro lícitos y verificables existentes a nivel local. Para apoyar al sector privado local, se deben utilizar mecanismos como dinero en efectivo y cupones para alimentos, lo que permite establecer un vínculo directo entre productores primarios y proveedores. Al diseñar esos sistemas para permitir la compra a nivel local, es preciso tener en cuenta la disponibilidad de los insumos adecuados y la capacidad de los proveedores de aumentar la oferta, dado el riesgo de inflación (por ejemplo, aumento del precio de bienes escasos) y la calidad de los insumos. Sólo deben suministrarse directamente insumos importados cuando no haya alternativas locales viables.
     
  7. Seguimiento del uso: se pueden evaluar los indicadores del proceso y de los resultados de la producción, elaboración y distribución de los alimentos, por ejemplo, superficie sembrada, cantidad de semillas sembradas por hectárea, rendimiento y descendencia del ganado. Es importante determinar la manera en que los productores utilizan los insumos (es decir, verificar que las semillas realmente se siembran y que los aperos, fertilizantes, redes y equipos de pesca se utilizan de la forma prevista) o en qué invierten el dinero destinado a insumos. También se debe examinar la calidad de los insumos en función de su rendimiento, su aceptabilidad y las preferencias de los productores. Para la evaluación, es importante considerar la incidencia que el proyecto tiene en los alimentos disponibles para los hogares, por ejemplo en cuanto a las existencias de alimentos en los hogares, la cantidad y calidad de los alimentos consumidos o la cantidad de alimentos comercializados o entregados de forma gratuita. Si el objetivo del proyecto es aumentar la producción de un tipo específico de alimento, como productos animales o pesqueros o legumbres ricas en proteínas, se deberá investigar el uso que las familias hacen de estos productos.