Seleccione su idioma

Carta Humanitaria y normas mínimas para la respuesta humanitaria


Norma 3 sobre seguridad alimentaria – medios de subsistencia: acceso a los mercados

Se protege y promueve el acceso seguro de la población afectada por el desastre a los bienes y servicios del mercado en calidad de productores, consumidores y comerciantes.

Acciones clave (deben leerse juntamente con las notas de orientación)

Indicadores clave (deben leerse juntamente con las notas de orientación)

Notas de orientación

  1. Oferta y demanda en el mercado: el acceso económico a los mercados depende del poder adquisitivo, los precios del mercado y la disponibilidad. La accesibilidad depende de la relación de intercambio existente entre las necesidades básicas (los alimentos y los insumos agrícolas esenciales como semillas, aperos, atención sanitaria, etc.) y las fuentes de ingreso (cultivos comerciales, ganado, salarios, etc.). La erosión de los bienes se produce cuando el deterioro del comercio obliga a las personas a vender sus bienes (con frecuencia a bajos precios) a fin de adquirir (a precios excesivos) lo necesario para atender a sus necesidades básicas. El acceso a los mercados también depende de los entornos políticos y de seguridad y de consideraciones culturales o religiosas, que limitan el acceso de ciertos grupos (por ejemplo, las minorías).
     
  2. Análisis del mercado: Se prestará atención al acceso de todos los grupos afectados, incluidas las personas vulnerables, a los mercados en funcionamiento. Antes de efectuar respuestas con dinero en efectivo, cupones, alimentos o insumos, debe realizarse un análisis de mercado adecuado del producto básico suministrado. La compra local de excedentes ayudará a los productores locales, pero también es preciso detectar los riesgos adversos. Es probable que las importaciones hagan bajar los precios locales (véase la norma 1 sobre evaluación de la seguridad alimentaria y la nutrición, nota de orientación 7).
     
  3. Promoción: los mercados funcionan en las economías nacionales y mundiales, que influyen en las condiciones del mercado local. Por ejemplo, las políticas gubernamentales, incluidas las políticas comerciales y de precios, influyen en el acceso y la disponibilidad. Aunque las medidas a este nivel se encuentran fuera del alcance de la respuesta en caso de desastre, es necesario analizar esos factores ya que pueden surgir oportunidades para adoptar un enfoque conjunto entre varios organismos o para promover mejoras con la ayuda del gobierno y otras organizaciones (véase el principio de protección 3).
     
  4. Personas vulnerables: es primordial llevar a cabo un análisis de la vulnerabilidad para identificar a las personas que tienen acceso limitado a los mercados y a oportunidades para conseguir medios de subsistencia. Es preciso apoyar a las personas con discapacidad, las personas que viven con el VIH, las personas de edad y las mujeres que se encargan de cuidar a otros para que puedan acceder a los mercados.
     
  5. Efectos de las respuestas: La adquisición a nivel local de alimentos, semillas y otros productos básicos puede causar inflación en el ámbito local y perjudicar a los consumidores, pero beneficiar a los productores locales. Por el contrario, la importación de alimentos puede hacer que bajen los precios y desalentar la producción local de alimentos, con el posible riesgo de que aumente la inseguridad alimentaria. El suministro de efectivo puede tener efectos multiplicadores positivos en las economías locales, pero también puede causar inflación a nivel local en los bienes esenciales. Las personas encargadas de las adquisiciones deberían hacer un seguimiento de esos efectos y tenerlos en cuenta. La distribución de alimentos también puede afectar al poder adquisitivo de los beneficiarios, dado que es una forma de transferencia de ingresos. Algunos productos básicos son más fáciles de vender a buen precio que otros; por ejemplo, el aceite respecto de los alimentos compuestos. El “poder adquisitivo” relacionado con un determinado alimento o canasta de alimentos influirá en la decisión del hogar beneficiario de consumirlo o venderlo. Es importante entender las compras y ventas de los hogares para poder determinar el efecto más amplio de los programas de distribución de alimentos.
     
  6. Las fluctuaciones estacionales de los precios: si son anormalmente extremas, pueden perjudicar a los productores agrícolas pobres, que tienen que vender sus productos cuando los precios están en su nivel más bajo (es decir, después de la cosecha) o a los ganaderos que se ven obligados a vender durante la sequía. Por otra parte, los consumidores que dispoinen de pocos ingresos no pueden invertir en existencias de alimentos, y tienen que hacer compras pequeñas pero frecuentes, por lo que se ven obligados a comprar incluso cuando los precios son altos (por ejemplo, durante una sequía). Entre los ejemplos de respuestas que pueden minimizar esos efectos figuran: mejores sistemas de transporte y almacenamiento, producción diversificada de alimentos y entregas de dinero en efectivo o de alimentos en los momentos críticos.