Seleccione su idioma

Carta Humanitaria y normas mínimas para la respuesta humanitaria


Norma 5 sobre sistemas de salud: gestión de la información sobre salud

El diseño y la prestación de servicios de salud están guiados por la recolección, el análisis, la interpretación y la utilización de los datos pertinentes de salud pública.

Acciones clave (deben leerse juntamente con las notas de orientación)

Indicadores clave (deben leerse juntamente con las notas de orientación)

Notas de orientación

  1. Sistema de información sobre salud: siempre que sea posible se establece un sistema de vigilancia, sobre la base del sistema de información sobre salud existente. En algunos casos de desastres, es posible que haga falta contar con un sistema nuevo o paralelo. Para ello, es preciso hacer una evaluación del desempeño y la idoneidad del sistema de información sobre salud existente, teniendo en cuenta las necesidades de información para el desastre actual. Durante la respuesta en casos de desastre, los datos relativos a la salud deben incluir (pero sin limitarse a ellos) los siguientes:
  1. Fuentes de datos: la interpretación y el uso de los datos de los establecimientos sanitarios deben tener en cuenta la fuente de información y sus limitaciones. En un sistema amplio de información sobre salud es esencial valerse de datos complementarios para la toma de decisiones, por ejemplo de estimaciones sobre la prevalencia de enfermedades o información sobre comportamientos de protección de la salud. Otras fuentes de datos que pueden contribuir al análisis incluyen las encuestas entre la población, los informes de laboratorios y las mediciones de la calidad de los servicios. Las encuestas y evaluaciones deben observar los criterios de calidad reconocidos internacionalmente y utilizar herramientas y protocolos estandarizados; además, de ser posible, se deben presentar al proceso de examen por homólogos.
     
  2. Desglose de los datos: los datos deben desglosarse por sexo, por edad, por vulnerabilidad particular de ciertas personas, de poblaciones afectadas y de poblaciones de acogida, y por el contexto (por ejemplo alojados o no en campamentos) en la medida en que esto sea de utilidad para guiar la toma de decisiones. Durante las fases iniciales de una situación de emergencia puede resultar difícil hacer un desglose detallado. Pero es indispensable que los datos de mortalidad y morbilidad especifiquen como mínimo los casos de niños menores de 5 años. Cuando el tiempo y las circunstancias lo permitan, conviene hacer un desglose más detallado para ayudar a detectar posibles inequidades y personas vulnerables (véase la norma esencial 3).
     
  3. Confidencialidad: se deben tomar las precauciones necesarias para proteger tanto la seguridad de las personas como la de los datos. Los miembros del personal no deben comunicar información sobre los pacientes sin la autorización de éstos a ninguna persona que no esté directamente relacionada con la atención que se les brinda. Se debe prestar especial consideración a las personas con discapacidad intelectual, mental o sensorial que pueda comprometer su capacidad para dar su consentimiento informado. Los datos relacionados con lesiones causadas por la tortura u otras violaciones de los derechos humanos, incluidas las agresiones sexuales, deben ser tratados con la mayor cautela. Puede contemplarse la posibilidad de transmitir esa información a los actores o instituciones pertinentes si la persona da su consentimiento informado (véanse la norma 1 sobre sistemas de salud y el principio de protección 1, notas de orientación 7-12).

    Véanse en el anexo 2 los modelos de formularios para la supervisión de la mortalidad, la alerta temprana y la morbilidad. Véanse en el anexo 3 las fórmulas para calcular los indicadores clave de salud.