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Carta Humanitaria y normas mínimas para la respuesta humanitaria


Norma 6 sobre sistemas de salud: liderazgo y coordinación

Las personas tienen acceso a servicios de salud que están coordinados entre las distintas organizaciones y sectores para maximizar los efectos.

Acciones clave (deben leerse juntamente con las notas de orientación)

Indicadores clave (deben leerse juntamente con las notas de orientación)

Notas de orientación

  1. Organismo director de la respuesta de salud: el organismo director responsable de liderar la respuesta de salud debe ser el Ministerio de Salud. En algunas situaciones, el Ministerio de Salud carece de la capacidad o la voluntad de asumir el liderazgo de manera eficaz e imparcial. En esos casos será en general la OMS, como organismo principal del grupo de acción sanitaria mundial, la que asuma esa responsabilidad. A veces, si ni el Ministerio de Salud ni la OMS tienen la capacidad adecuada, se puede pedir a otra organización que coordine las actividades. El organismo director de la respuesta de salud debe velar por que las organizaciones que participan en ella coordinen sus actividades con las autoridades de salud y potencien la capacidad de los sistemas de salud locales (véase la norma esencial 2).
     
  2. Estrategia para el sector de salud: una importante responsabilidad del organismo director es elaborar una estrategia global para la respuesta de emergencia en el sector de salud. Lo ideal es elaborar un documento que especifique las prioridades y objetivos sectoriales y esboce las estrategias para alcanzarlos. Para preparar el documento será necesario consultar con las organizaciones del sector y representantes de la comunidad a fin de asegurar que el proceso sea lo más integrador posible.
     
  3. Reuniones de coordinación: es preciso que las reuniones estén orientadas a la acción y ofrezcan un foro para intercambiar información, definir y monitorear las prioridades, elaborar y adaptar estrategias comunes en materia de salud, asignar tareas específicas y acordar protocolos estandarizados y respuestas. También deben servir para garantizar que todos los asociados usen los mismos denominadores, cifras, herramientas, directrices y normas pertinentes, en la medida de lo posible. Las reuniones deben ser más frecuentes en la fase inicial de un desastre.