Seleccione su idioma

Carta Humanitaria y normas mínimas para la respuesta humanitaria


Norma esencial 6: desempeño de los trabajadores humanitarios

Las organizaciones humanitarias prestan un apoyo apropiado en materia de gestión, supervisión y apoyo psicosocial que permite a los trabajadores humanitarios adquirir los conocimientos, las competencias, los comportamientos y las actitudes necesarios para planificar y llevar a cabo con humanidad y respeto una respuesta humanitaria eficaz.

Acciones clave (deben leerse juntamente con las notas de orientación)


Indicadores clave (deben leerse juntamente con las notas de orientación)

Notas de orientación

  1. Buenas prácticas de gestión: los sistemas de gestión de los recursos humanos dependen de la organización y del contexto, pero los directivos y los supervisores deben estar familiarizados con el Código de buenas prácticas de People in Aid, que incluye políticas y directrices para la planificación, la contratación, la gestión, la capacitación y el perfeccionamiento profesional, la transición al finalizar el contrato y, el despliegue, en el caso de las organizaciones internacionales.
     
  2. El procedimiento de contratación debe ser abierto y comprensible tanto para el personal como para los candidatos. Esta transparencia incluye la elaboración y la difusión de descripciones actualizadas y pertinentes de cada puesto y es esencial para formar equipos competentes y de composición diversa. También se puede mejorar la diversidad y la idoneidad de los equipos existentes mediante nuevas contrataciones. Sin embargo, un aumento rápido de los recursos humanos puede llevar a la contratación de personas inexpertas que deben recibir apoyo de miembros del personal con más experiencia.
     
  3. El control que pueden ejercer los trabajadores humanitarios en la gestión y la asignación de suministros de socorro de gran valor los coloca en una posición de fuerza con respecto a la población afectada por el desastre. Esta posición con respecto a las personas que dependen de la asistencia y cuyas redes sociales de protección están alteradas o destruidas, puede dar lugar a corrupción y abusos. Con frecuencia las mujeres, los niños y las personas con discapacidad se ven forzados a someterse a abusos sexuales. En ningún caso se pueden exigir relaciones sexuales a cambio de protección o asistencia humanitaria. Ninguna persona relacionada con una respuesta humanitaria (trabajadores humanitarios, militares, personal estatal o del sector privado) debe ser parte en actos de abuso, corrupción o explotación sexual. También se prohíbes el trabajo forzoso de adultos o niños, el uso indebido de drogas y el comercio con bienes y servicios humanitarios por parte de las personas que participan en la distribución de ayuda humanitaria.
     
  4. Los trabajadores humanitarios deben respetar los valores y la dignidad de la población afectada y evitar comportamientos que sean culturalmente inaceptables para ésta (por ejemplo, indumentaria inapropiada).
     
  5. Los trabajadores humanitarios suelen tener jornadas de trabajo muy largas, en condiciones riesgosas y estresantes. Las organizaciones tienen la obligación de cuidar de sus colaboradores, ello incluye la adopción de medidas destinadas a promover su bienestar y a evitar el agotamiento a largo plazo, lesiones o enfermedades. Los directivos deben señalar a la atención de los trabajadores humanitarios estos riesgos y protegerlos contra amenazas innecesarias para su salud física y emocional, por ejemplo estableciendo dispositivos de seguridad eficaces, previendo pausas necesarias para el descanso y la recuperación, ayudándoles a que trabajen según un horario razonable y facilitándoles el acceso a apoyo psicosocial. Los directivos pueden promover la obligación de cuidarse estableciendo modelos de buenas prácticas y cumpliendo ellos mismos esa política. Los trabajadores humanitarios, a su vez, tienen que asumir la responsabilidad de velar por su bienestar.
     
  6. En la primera fase de un desastre, las posibilidades de desarrollo de la capacidad del personal puede ser limitadas. Con el tiempo, gracias a las evaluaciones del desempeño y a las observaciones del personal, los directivos deben determinar los ámbitos en los que se requiere aprendizaje y perfeccionamiento e impulsar las medidas en ese sentido. La preparación para desastres también constituye una excelente ocasión para descubrir y desarrollar competencias para la labor humanitaria.
     
  7. Los primeros auxilios psicológicos deben estar inmediatamente a disposición de los trabajadores humanitarios que han experimentado acontecimientos muy dolorosos o han sido testigos de ellos (véanse Servicios de salud esenciales: norma 1 sobre la salud mental, y Referencias y lecturas complementarias). El "interrogatorio psicológico" es ineficaz y debe evitarse.