Seleccione su idioma

Carta Humanitaria y normas mínimas para la respuesta humanitaria


Servicios de salud esenciales – norma 1 sobre lesiones: atención de lesiones

La población tiene acceso a servicios eficaces de atención de lesiones durante los desastres para prevenir la morbilidad, la mortalidad y las discapacidades.

Acciones clave (deben leerse juntamente con las notas de orientación)

Indicador clave (debe leerse juntamente con las notas de orientación)

Notas de orientación

  1. Triaje: es el proceso de categorización de pacientes según la gravedad de sus lesiones o enfermedades, y de priorización del tratamiento de acuerdo con la disponibilidad de recursos y las probabilidades de que los pacientes sobrevivan. En los desastres con gran número de víctimas se da menos prioridad a quienes tienen lesiones graves que ponen en peligro su vida, que a quienes tienen mejores probabilidades de sobrevivir a sus lesiones. No existe un sistema estandarizado de triaje y hay varios en uso en distintas partes del mundo. La clasificación más corriente consiste en utilizar el sistema de codificación en cuatro colores: el rojo indica alta prioridad, el amarillo prioridad mediana, el verde se usa para pacientes ambulatorios y el negro para los fallecidos.
     
  2. Los primeros auxilios y la atención básica de salud: los procedimientos esenciales incluyen restablecer y mantener la respiración. Esto puede requerir liberar y proteger las vías respiratorias, controlar hemorragias y administrar fluidos por vía intravenosa, dado el caso. Estos procedimientos pueden ayudar a estabilizar a personas con lesiones que ponen en peligro su vida antes de derivarlas a los establecimientos indicados y acrecientan notablemente sus probabilidades de sobrevivir, incluso si sus lesiones son graves. Hay otros procedimientos igualmente vitales, tales como limpiar y vendar las heridas y administrar antibióticos y profilaxis antitetánica.
     
  3. Tratamiento de heridas: en la mayoría de los desastres, muchos pacientes acudirán a los centros de atención más de seis horas después de sufrir las lesiones. La demora en recibir atención aumenta considerablemente el riesgo de infección de las heridas y del exceso de mortalidad prevenible. Es, pues, crucial que los trabajadores de salud locales estén familiarizados con los principios y protocolos pertinentes para prevenir y tratar la infección de las heridas; estos incluyen el cierre primario retrasado y la limpieza de la herida, así como la remoción quirúrgica de materias extrañas y tejidos muertos.
     
  4. Tétanos: en los desastres repentinos, en los que se produce generalmente un gran número de casos de lesiones y traumatismos, el riesgo de infección por tétanos puede ser relativamente alto. Si bien no se recomienda proceder a una inmunización generalizada contra el tétanos, sí se recomienda aplicar una vacuna que contenga anatoxina tetánica (DT o Td: vacunas contra la difteria y el tétanos, o DPT, dependiendo de la edad y el historial de inmunización del paciente) a todas las personas con heridas sucias y las personas que participan en las operaciones de rescate o limpieza, que comportan ciertos riesgos. A las personas con heridas sucias que no hayan sido previamente vacunadas contra el tétanos hay que aplicarles una dosis de inmunoglobulina antitetánica si se dispone de ella.
     
  5. Atención de traumatismos y cirugía: la cirugía de traumatismos y la cirugía de guerra salvan vidas y pueden evitar discapacidades a largo plazo. Estas especialidades requieren recursos y una formación específica de que disponen sólo unas pocas organizaciones. Proceder a una cirugía inadecuada puede causar más daño que no hacer nada. Además, si la cirugía no es seguida de inmediato por medidas de rehabilitación, puede suceder que fracase totalmente en restaurar las capacidades funcionales del paciente. Por ello, sólo las organizaciones y profesionales que poseen la competencia y la capacidad necesarias están en condiciones de prestar esos servicios que salvan vidas y previenen discapacidades.
     
  6. Rehabilitación postoperatoria para las lesiones relacionadas con traumatismos: una rehabilitación temprana puede aumentar considerablemente la supervivencia y mejorar la calidad de vida de los sobrevivientes lesionados. Los pacientes que requieren dispositivos de asistencia (como prótesis y aparatos para la movilidad) también necesitan rehabilitación física. Si se dispone de programas comunitarios de rehabilitación, la colaboración con ellos puede optimizar el cuidado postoperatorio y la recuperación de los sobrevivientes lesionados.