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Carta Humanitaria y normas mínimas para la respuesta humanitaria


Servicios de salud esenciales – norma 2 sobre control de enfermedades transmisibles: diagnóstico y tratamiento de casos

La población tiene acceso al diagnóstico y tratamiento eficaces de las enfermedades infecciosas que más contribuyen al exceso evitable de morbilidad y mortalidad.

Acciones clave (deben leerse juntamente con las notas de orientación)

Indicador clave (debe leerse juntamente con las notas de orientación)

Notas de orientación

  1. Atención Integrada a las Enfermedades Prevalentes de la Infancia (AIEPI) y Atención Integrada de las Enfermedades de los Adultos (IMAI): se puede reducir la mortalidad causada por las enfermedades transmisibles si son diagnosticadas correctamente en una etapa temprana y son tratadas de manera apropiada. El uso de las estrategias de AIEPI e IMAI o de otros algoritmos de diagnóstico nacionales es importante para clasificar las enfermedades de acuerdo a su tipo y gravedad y para ayudar a administrar el tratamiento apropiado. En caso de percibirse señales de que la persona pueda estar en peligro, está indicada la derivación a un establecimiento hospitalario. Los protocolos estandarizados de tratamiento de casos permiten un diagnóstico apropiado y un uso racional de medicamentos (véase también Servicios de salud esenciales: norma 2 sobre salud infantil).
     
  2. Neumonía: la clave para la reducción de la mortalidad por neumonía es la administración sin demora de antibióticos por vía oral, como amoxicilina, conforme a los protocolos nacionales. Una neumonía grave requiere hospitalización y terapia parenteral.
     
  3. Paludismo: la clave para el control del paludismo es el acceso a un tratamiento inmediato y eficaz. En las regiones donde el paludismo es endémico, ha de establecerse un protocolo para el diagnóstico precoz de la fiebre (en menos de 24 horas) y el tratamiento con medicamentos de primera línea altamente eficaces. En general el tratamiento del falciparum malaria incluye el tratamiento combinado basado en la artemisinina. La elección del medicamento debe ser determinada en consulta con el organismo director en la respuesta de salud y el programa nacional de control del paludismo. Al adquirir medicamentos se debe tener en cuenta su calidad. El paludismo debería ser diagnosticado preferentemente mediante una prueba de laboratorio (prueba de diagnóstico rápido, microscopio) antes de iniciar el tratamiento. Sin embargo, no se debe demorar el tratamiento del paludismo clínico por falta de un diagnóstico de laboratorio.
     
  4. Tuberculosis: si un programa de lucha contra la tuberculosis se lleva a cabo de manera incorrecta puede ocasionar más daños que beneficios, ya que además de no atajar el avance de la enfermedad contribuirá a la propagación de bacilos multirresistentes. Si bien durante los desastres es posible tratar a pacientes individuales con tuberculosis, un programa de lucha contra la tuberculosis se deberá implementar únicamente si se cumplen los criterios reconocidos. Dichos criterios incluyen el compromiso y los recursos de la organización a cargo del programa, garantías sobre la estabilidad de la población durante como mínimo 12 a 15 meses y la certeza de que se puede prestar un servicio de buena calidad. Los programas de lucha contra la tuberculosis deben estar integrados en el programa nacional del país correspondiente y cumplir con los requisitos de la estrategia de tratamiento breve bajo observación directa (DOTS).

    En la fase aguda de una emergencia, la interrupción potencial de los tratamientos de todas las enfermedades crónicas, incluida la tuberculosis, y del seguimiento de los pacientes constituye a menudo un serio problema. Los trabajadores de salud que actúan en la respuesta de emergencia deben trabajar en estrecha colaboración con los servicios nacionales establecidos de lucha contra la tuberculosis. Esto ayudará a que las personas que estaban recibiendo tratamiento al producirse el desastre puedan continuar su terapia (véase también Servicios de salud esenciales – norma 1 sobre enfermedades no transmisibles.